LA IMPORTANCIA DE LA MUJER A LO LARGO DE LA HISTORIA

toda_mujer_es_bella_2-other

Estamos convencidos que la mujer constituye la base fundamental de todas las sociedades a lo largo de la historia. Sin embargo, no se le ha dado la importancia que el género femenino merece. La cultura machista y paternalista que ha existido, de cierta manera, ha opacado la participación de la mujer en diferentes ámbitos. Por eso, queremos replantear el imaginario construido a lo largo de los siglos, que afecta a la mujer en la sociedad actual. De esta manera citaremos algunos de esos momentos cruciales, donde las mujeres han tomado la batuta  liderando cargos importantes y determinantes dentro de la sociedad…

“Dijo Dios: hagamos al ser humano a nuestra imagen, creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; macho y hembra los creó…” (Gén. 1, 26-27)

Sin duda alguna, este texto bíblico deja demostrado que desde el principio el hombre y la mujer son iguales ante la presencia de Dios. Por tal razón, ambos tienen el mismo componente humano  que les permite desarrollar habilidades y capacidades similares e iguales. Entonces, el valor que Dios da a la mujer es el mismo que dio al hombre, ¿Qué estamos entendiendo por valorar? Reconocer sus cualidades, sus potenciales, sus talentos, apreciar su importancia, dignificar, reconocer el valor, no despreciar, ni subestimar, no rebajar, no disminuir, no reducir. Haciendo referencia a la mujer, en este ambiente y contexto bíblico, queremos resaltar su importancia en la persona de María, la madre de Jesús de Nazaret.

 “Alégrate llena de gracia, el Señor está contigo” (Lc 1, 28).

De esta manera podemos decir sin temor a equivocarnos: que Dios le da un puesto y lugar central a la mujer; Dios la hace partícipe de su obra salvífica al igual que al hombre. El acto de fe de María nos recuerda la fe de Abraham, que al comienzo de la Nueva Alianza creyó en Dios, y se convirtió así en padre de una descendencia numerosa (Gén 15, 6; Redemptoris Mater, 14). Al comienzo de la Nueva Alianza también María, con su fe ejerce un influjo decisivo en la realización del misterio de la encarnación, inicio y síntesis de toda la misión redentora de Jesús.

La estrecha relación entre fe y salvación, que Jesús puso de relieve durante su vida pública (Mc 5, 34; 10, 52; etc) nos ayuda a comprender también el papel fundamental que la fe de María ha desempeñado en la salvación del género humano.

Determinamos que la historia es muy importante, porque somos herederos de un pasado que nos ha marcado, especialmente en lo que tiene que ver respecto a la mujer. Por consiguiente, vamos a enunciar algunos hechos relevantes donde las mujeres han sobresalido, evidenciando que su presencia e importancia es esencial. Ellas son:

Boudica  en el año 43 fue la mujer que  logró  conseguir la organización de todas las tribus británicas y vecinas, para que se levantaran en contra de la opresión, manteniendo una dura lucha a lo largo de  los años 60 y 61 contra el imperio entonces dirigido por Nerón. También tenemos a Juana de Arco (1412-1431), que a sus 17 años convenció al rey Carlos VII de expulsar a los ingleses de Francia. Esta mujer lideró varias revueltas, logrando salir vencedora especialmente en la batalla de Orleans y finalmente muere en manos del clero, acusada por herejía. Ahora diremos algo sobre Mary Wollstonecraft (1759-1797), ella fue una escritura e ilustre filosofa inglesa, que en su libro  “la reivindicación de los derechos de la mujer”, en el cual argumentaba y exigía, que las mujeres no son inferiores por naturaleza,[1] sino que es la falta  de medios y el no acceso a una  educación apropiada lo que genera esta diferencia, entre hombres y mujeres.[2]

Hablando de mujeres excepcionales, traemos a la memoria a Ada Lovelace (1815-1852), es conocida por haber sido pionera en el campo de la programación y computación. Fue la única mujer capaz de prever que la capacidad de las computadoras podría ir más allá de los cálculos numéricos. Recordamos la valentía de Florence Nightingale (1820 -1910) que sirvió en la guerra de Crimea en el campo de la enfermería moderna, defendía la necesidad de un entorno saludable y limpio para los pacientes. Otra mujer insigne a lo largo de la historia fue Marie Curie (1867-1934), que se destacó en química y física. Ella era  polaca y pionera en el ámbito de la radioactividad. Además pasó a la  historia por ganar dos premios Nobel y por convertirse en la primera mujer profesora de Paris.  Finalmente hacemos referencia a una mujer que jamás vamos a olvidar: La Madre Teresa de Calcuta (1910-1997), que desgastó toda su vida al servicio de los más necesitados.[3]

Todas las mujeres mencionadas anteriormente, han desempeñado labores que fueron decisivas en momentos claves para la sociedad. Además se constituyen en ejemplo de vida no solo para su género femenino, sino también para el género masculino. Muchas mujeres a  lo largo de la historia  han tomado el liderazgo a nivel social, político, económico, filosófico, económico, tecnológico, científico, histórico, etc. Por eso,  actualmente la mujer ha asumido con mayor radicalidad su papel en la historia y se le ha dado participación en todos los ambientes sociales, aunque nos falta revisar la visión negativa que aún tenemos de la mujer.

En la Pacem in terris (1963) Juan Pablo II declaraba que la participación de la mujer en la vida pública y la exigencia del reconocimiento de sus derechos y deberes, tanto en la familia como en la sociedad, era una de las características del desarrollo civil de nuestra época; otorgaba así a este fenómeno una importancia semejante a la que tiene la promoción de la clase trabajadora  y la emancipación de los pueblos (N° 39-45). Cada vez la mujer va adquiriendo conciencia de su situación injusta y opresiva, que aún perdura y de la necesidad de verdadera liberación.[4] Entonces, las mujeres han pasado de una vida oculta, sin reconocimiento y sumisión; a un nivel público  donde tienen igualdad, libertad, derechos, deberes y obligaciones que cumplir, al igual que a los hombres.

Es bueno conocer la historia, para no cometer los mismos errores del pasado y así poder replantear seriamente el lugar que le corresponde a la mujer, porque en el siglo XXI  el protagonismo es del género femenino. En conclusión: la mujer debe ser vista como Cristo ve a la Iglesia. La mujer es amada por Cristo y la mujer es Iglesia. La mujer es parte activa de la sociedad y debe ser valorada en todos los ámbitos y realidades de nuestra existencia.

“Si la  mujer está fuera del mundo, no hay salvación”

Samuel Alexander Torres Contreras

Mario Alonso Ceballos Cartagenas


[1] PLATON. La República. Barcelona: Altaya, 1993, “Libro V”, pág. 213- 270

[3] Ibíd. Recuerdosdepandora.com

[4] Nuevo diccionario de teología. Tomo II. Ediciones cristiandad, Madrid 1982. Pág. 1124-1125

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s